Si estás evaluando viajar en familia al interior del Perú durante el feriado largo por Semana Santa, del 17 al 20 de abril, ten en cuenta que existen muchas alternativas en diversas regiones donde es posible vivir la experiencia de celebrar esta notable festividad religiosa y cultural, además de disfrutar de lugares que destacan por su impresionante belleza paisajística, patrimonio monumental y deliciosa gastronomía.


En estas minivacaciones se puede viajar a destinos ideales cerca de la ciudad de Lima o más distantes, dependiendo del presupuesto familiar. A continuación, presentamos algunas propuestas de lugares que pueden visitarse en familia aprovechando el feriado largo por Semana Santa.

Ica


En esta región ubicada a pocas horas de la ciudad de Lima, la Semana Santa se vive con gran fervor y entre sus diversas actividades religiosas destaca la multitudinaria procesión del Señor de Luren, patrono jurado de Ica. 


Para quienes desean también relajarse, recargar energías y conocer su impresionante patrimonio turístico, Ica ofrece alternativas interesantes como la Reserva Nacional de Paracas, la Reserva Nacional San Fernando, paradisiacas playas, un desierto de inigualables dunas y un oasis de ensueño como la Huacachina, las enigmáticas líneas de Nasca, entre otros formidables atractivos.


Asimismo, brinda una gastronomía sin parangón en el sur chico con platos como el célebre ceviche, la parihuela, el sudado y otros elaborados a base de pescados y mariscos recién extraídos del mar, pero también guisos y postres preparados con productos cosechados en sus ubérrimos valles.



Arequipa


La Ciudad Blanca y el departamento en su conjunto siempre están en el radar turístico como una opción para visitar durante el año, sobre todo en fechas especiales como el feriado largo por Semana Santa. 


Con una población mayormente católica, Arequipa celebra esta festividad con un nutrido programa de actividades donde se rememora la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús con profunda fe y devoción. Misas, procesiones y escenificaciones del Vía Crucis forman parte de las expresiones de recogimiento propias de la Semana Santa en este destino del sur peruano.


Durante estos días de feriado largo las familias pueden también aprovechar para visitar el magnífico centro histórico de Arequipa con sus templos, conventos, casonas, museos, edificaciones gubernamentales y otras construcciones a base de sillar, piedra volcánica cuyo color le da nombre a esta encantadora urbe declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.  


Fuera de la ciudad de Arequipa existen lugares de imperdible visita como la impactante Ruta del Sillar, el majestuoso Valle y Cañón del Colca, las paradisiacas playas de sus provincias litorales, la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca, entre otros. 


Un destino especial para visitar en este feriado es el distrito de Huambo, en la provincia de Caylloma, cuya celebración de Semana Santa fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2012. La Semana Santa en Huambo constituye una muestra del catolicismo andino, en tanto los elementos cristianos han sido reinterpretados por la religiosidad y el orden social de origen prehispánico.


La elaborada decoración de las imágenes, las cruces y, sobre todo, las andas, así como la variada gastronomía preparada para la ocasión son argumentos que muestran la originalidad y riqueza de esta expresión religiosa en Huambo.


Y si de complacer al paladar se trata, en Arequipa se puede saborear una de las mejores cocinas regionales del Perú, cuya autenticidad, amplia variedad y riqueza cultural ha contribuido a posicionar la gastronomía peruana como una de las mejores del mundo. Platos como el chupe de camarones, el solterito de queso, la ocopa, el rocoto relleno, maridados con la célebre chicha de guiñapo, entre muchos otros aseguran una estancia imborrable en la memoria de los visitantes y los animan a regresar siempre.   



Ayacucho


La ciudad de las 33 iglesias es el destino idóneo para apreciar cómo la celebración de la Semana Santa se desarrolla de una manera única. Las novenas, celebraciones litúrgicas, peregrinaciones y, sobre todo, las procesiones componen un marco celebratorio con multitudinaria concurrencia de fieles católicos y de turistas impresionados con el ambiente de fe y devoción que se siente en todos los rincones de esta hermosa urbe, cuya fundación española fue en 1540.


Junto con las construcciones religiosas coloniales, Ayacucho ofrece una importante cantidad de atractivos turísticos que pueden visitarse durante el feriado largo, como los complejos arqueológicos Wari y Vilcashuamán, el Santuario Pampa de Ayacucho, las lagunas de aguas turquesa de Millpu, el bosque de puyas Raymondi Titancayoc, entre muchos otros.


Para engreír al paladar, la gastronomía ayacuchana ofrece una interesante gama de platos encabezados por el emblemático puca picante, el chorizo ayacuchano, diversos caldos con carne de cordero y res, entre otros.  



Cusco


En la Ciudad Imperial la Semana Santa se celebra con tradiciones religiosas arraigadas que identifican a su población, entre las que destacan la salida en procesión del Señor de los Temblores, sus misas y novenas que concitan gran participación de los feligreses.


Y si de cultura se trata, Cusco es el destino ideal como Capital arqueológica de América y Patrimonio Cultural de la Humanidad con su incomparable registro monumental expresado en sus edificaciones incas y preíncas, iglesias, conventos y casonas coloniales, calles y plazas, entre otras. 


El encanto de Cusco va mucho más allá de su ciudad capital. En las 13 provincias del departamento existe una vasta lista de tesoros turísticos como el maravilloso Machu Picchu, el espléndido Valle Sagrado, los impresionantes Sacsayhuamán, Ollantaytambo, Písac y otros parques arqueológicos, las sorprendentes salinas de Maras, la encantadora Ruta del Barroco con sus bellos templos católicos, por citar algunos. 


También es posible apreciar la cultura viva en sus artesanías, museos y costumbres que evidencian un invalorable legado cultural. Y si de gastronomía se trata, en Cusco se puede degustar una amplia gama de potajes propios de esta festividad como el sudado de trucha o el saltado de bacalao, así como guisos y sopas preparadas a base de cultivos andinos como papa, maíz, olluco, entre otros.  



Huaraz


Si se busca participar de una Semana Santa pletórica de misticismo y disfrutar también de un entorno natural excepcional, entonces hay que viajar a la ciudad de Huaraz, capital del departamento de Áncash. 


Situada en el corazón del Callejón de Huaylas, entre las impactantes cordilleras Blanca y Negra, Huaraz garantiza disfrutar de una experiencia cargada de recogimiento y devoción, pero también de disfrute de la impresionante belleza de atractivos turísticos emblemáticos como el Parque Nacional Huascarán, con sus impresionantes nevados y bellas lagunas de aguas color turquesa, el camposanto de Yungay, así como el sitio arqueológico Chavín de Huántar y el Museo Nacional Chavín, entre otros.


El viaje a Huaraz se completa con la degustación de su sabrosa y variada gastronomía representada por el picante de cuy, la trucha frita, el ceviche de trucha, sopas como Llunca cashki (a base de trigo y gallina),la fanesca consumida durante la cuaresma y el puchero; así como postres como la mazamorra de calabaza.  




La Libertad


La Semana Santa se vive en esta región con mucho fervor e historia, especialmente en el distrito de Moche, ubicado a 30 minutos de la ciudad de Trujillo, y en Otuzco, a dos horas aproximadamente desde la capital departamental. Estos lugares son perfectos para vivir una Semana Santa llena de tradición y devoción.


En Moche, la Semana Santa es una celebración que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación, donde las procesiones, especialmente las de Jesús y la Virgen Dolorosa destacan por la masiva participación de la comunidad y la tradicional costumbre de repartir flores y ramos entre los asistentes.


Entre los atractivos turísticos de Moche destaca las huacas del Sol y de la Luna, que forman parte de la célebre Ruta Moche, así como la parroquia Santa Lucía y la plaza de armas del pueblo de Moche.


La culinaria en este destino liberteño está representada en esta tradicional festividad por la icónica sopa teóloga, un guiso que reúne diversos ingredientes y que evidencia la deliciosa y variada gastronomía local que se degusta durante la Semana Santa.


Por su parte, en Otuzco, localidad conocida como la "Capital de la fe", la Semana Santa resalta su impactante vía crucis. La representación de la pasión de Cristo, realizada por actores y habitantes locales, es uno de los eventos más emotivos y destacados durante esta festividad.


Entre sus atractivos turísticos destaca el museo religioso ubicado en la iglesia matriz que exhibe una variedad de objetos donados por personas en agradecimiento a los milagros concedidos por la Virgen de la Puerta, patrona de la ciudad de Otuzco. También puede visitarse el criadero de truchas de Motil.


Quienes visiten esta provincia de la sierra liberteña pueden aprovechar para probar la deliciosa gastronomía local, que incluye sabrosos platos e irresistibles dulces regionales, verdaderas delicias para el paladar.


La Semana Santa en Chepén es una festividad religiosa marcada por cantos y rezos que conmemoran los eventos del Vía Crucis de Cristo. La actividad más destacada tiene lugar el Viernes Santo, cuando los habitantes de Chepén renuevan su fe ascendiendo al Cerro del Vía Crucis, el segundo más grande de América.


Para llegar a la estatua del Cristo Redentor, de 11 metros de altura, los feligreses deben subir 777 escalinatas de piedra. Por ello, se recomienda llevar agua, bloqueador solar, sombrero y estar en buena condición física. 

Esta provincia liberteña tiene como atractivo turístico el sitio arqueológico Fortaleza del Cerro Chepén, una edificación prehispánica perteneciente al periodo Moche Tardío, situada en la cima y falda oriental de dicha montaña, y que tiene una extensión total estimada en 40 hectáreas.



Piura


En la región del eterno calor, la Semana Santa se vive con gran fervor religioso en el distrito de Catacaos, cuya festividad fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2018.


Las costumbres y tradiciones locales llenan de misticismo cada una de las celebraciones que conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.


En este distrito piurano se puede visitar su bella Plaza de Armas, el impresionante templo de San Juan Bautista, donde se celebran las ceremonias litúrgicas de la Semana Santa, así como sus talleres de artesanos donde destacan la célebre cerámica, orfebrería en plata, tejidos con fibra vegetal, entre otras expresiones de la creatividad y el arte cataquense.


La gastronomía piurana es otra de las más reconocidas en el Perú por su originalidad, variedad y riqueza cultural, y que se luce en todo su esplendor durante festividades emblemáticas como la Semana Santa. Platos como el seco de chavelo, la malarrabia, el seco con frejoles, el pescado pasadito por agua, entre otros sabrosos potajes acompañados por la deliciosa chicha de jora son una razón convincente para viajar a este entrañable destino del norte peruano.


(FIN) LZD/MAO
JRA

También en Andina:




Publicado: 3/4/2025